Entrevista realizada a: Liliana Bourdín
Noviembre de 2009
El Proyecto "Un Salto para todos" busca brindar la más amplia información de sus actividades y recoger las experiencias de vida que a partir de ellas obtienen sus protagonistas.
En este caso, a través de la opinión de un técnico y de un integrante de uno de los grupos destinatarios, conoceremos el avance en la ejecución del trabajo. Dialogamos con la Lic. en Trabajo Social Liliana Bourdín, integrante del equipo que desarrolla el proceso de organización a los ladrilleros, y Leonard Moreni, Presidente de la Mesa que reúne a algunos de estos productores.
Bourdín tiene a su cargo dos grupos. "Trabajo con la zona de Atahualpa (Barrio Cerro) en la que hay 11 hornos y con la zona del Parque Harriague con 13 hornos censados".
El Proyecto "Un Salto para todos" busca concretar "la organización del sector". "Lo que nosotros pretendemos como técnicos es aportar a la formalidad" de los ladrilleros. Para alcanzar tal objetivo, se han organizado 7 grupos en la ciudad y en cada uno de ellos se han elegido a dos delegados, que desarrollan un rol de interlocutores entre el Proyecto y sus pares.
La profesional destacó el desarrollo de este proceso como etapa previa a la relocalización de los hornos fuera de la planta urbana. Agregó que "cuando vayan a los terrenos donde van a ser trasladados" estarán "organizados y con cierta normativa que ellos mismos van definiendo".
Uno de los resultados de la ejecución de "Un Salto para todos" será la concentración de la producción de ladrillos en la zona periférica a la planta urbana. Con esta medida, a través de la cual se da cumplimiento a una ordenanza municipal que data de más de dos décadas, se minimizará el impacto ambiental de la producción y se recuperarán varias hectáreas, hoy ocupadas por hornos, que se parquizarán para el disfrute colectivo.
El proceso que desembocará con tal reubicación, ha tenido a los "horneros" como activos protagonistas. Al tiempo que participan en espacios de formación para mejorar su organización grupal, son parte de ámbitos de intercambio sistemáticos de los cuales surgen las decisiones del proceso. Bourdín relató que, en general, todos tienen cifradas expectativas ante el traslado. "La mayoría de ellos está de acuerdo en trasladarse", aseguró. No obstante reconoció que surgen algunas interrogantes debido al lógico "miedo a lo desconocido" o "por no saber como les va a ir en la convivencia entre ladrilleros".
Las opiniones técnicas concomitantemente señalan que esta población carga con desengaños sufridos en el pasado y, en mayor o menor medida, algunos ladrilleros manifiestan cierto descreimiento dado que reiteradamente se alimentaron sus expectativas sin que finalmente se materializaran los compromisos asumidos.
En ese sentido Bourdín entiende que "lo que sucedió en el pasado repercute ahora". Consultada sobre como superar tal situación, explicó que los técnicos "tratamos de lograr confianza con ellos" y manifestó su satisfacción al aseverar que tal objetivo se logra.
Como ejemplo de la valoración del acompañamiento profesional, la entrevistada contó que "ellos mismos reclaman las reuniones", en referencia a los talleres de capacitación en los que, destacó, se ha alcanzado siempre "buena asistencia".
Finalmente, Bourdín señaló que el trabajo en "Un Salto para todos" "es una experiencia linda" y se manifestó "conforme" con la tarea desarrollada con los ladrilleros y "con el equipo de trabajo que tenemos".